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Gastos e impuestos deducibles sin factura [Infografía]

Lectura: 3 min | 6 Jun 17

Conocer qué gastos te puedes deducir sin factura puede ahorrarte tiempo y dinero a la hora de preparar tu declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Para que un gasto sea deducible fiscalmente debe cumplir con tres preceptos: estar vinculado a tu actividad empresarial, disponer de los justificantes del pago y haberlo registrado contablemente en los libros de gastos e inversiones.

Sin embargo, que una partida sea deducible no quiere decir que sea obligatorio presentar una factura para solicitar la deducción. Y es que hay varios gastos o impuestos que puedes justificar con otro tipo de documentos, como recibos de pago o extractos bancarios.

Antes de entrar en la enumeración de algunos de estos gastos, has de saber que no son deducibles aquellos que corresponden a multas, sanciones, recargos por retraso en pagos, donativos y liberalidades, gastos realizados en paraísos fiscales y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que resulte deducible en la declaración del tributo.

8 gastos y tributos deducibles sin factura

Ahora sí, explicamos algunos de los gastos y tasas que no necesitarás justificar con una factura:

Cuota de autónomo

Para los trabajadores por cuenta propia, la cuota de autónomos es uno de los gastos habituales que son deducibles en el IRPF y para el que no se necesita una factura. En su lugar, es suficiente con presentar un extracto bancario o el boletín sellado.

Gastos bancarios

Son igualmente gastos deducibles sin factura y para los que basta con el extracto bancario aquellos que tengan que ver con operaciones bancarias como, por ejemplo, las cuotas asociadas al mantenimiento de las cuentas y tarjetas, las comisiones por el envío de transferencias y los intereses de los préstamos y pólizas asociados a tu negocio.

Seguridad Social

Entidades públicas como la Seguridad Social no tienen la obligación de emitir facturas. Por esta razón, las cotizaciones pagadas a la Seguridad Social tuyas y de tus empleados se deducen presentando el extracto bancario o, en su defecto, un certificado oficial que dé fe del pago.

Tributos fiscalmente deducibles

Al igual que las cotizaciones a la Seguridad Social, existen determinados tributos deducibles sin factura como son el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto de circulación, el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y demás tasas, tributos y contribuciones nacionales y locales a las que debas hacer frente como autónomo para el desarrollo de tu actividad.

Sin embargo, no serán deducibles las sanciones y los recargos de apremio o retraso en la presentación de la declaración en Hacienda.

Gastos efectuados en países extranjeros

Si tu actividad incluye actividades fuera de tu país de residencia, podrás deducir fiscalmente los gastos que implique operar en el extranjero mediante comprobante bancario.

Un ejemplo de este tipo de gastos podrían ser operaciones como el envío de materia prima o la externalización de servicios a otros países.

Primas de seguros

Las primas de seguro relacionadas con tu actividad empresarial, tales como el seguro del local, el seguro de responsabilidad social, el del vehículo de la empresa, el seguro de vida o el médico; son partidas deducibles con recibo bancario, siempre que en ellos se refleje el número de póliza al que corresponde y el nombre del titular de la misma. Ojo, Hacienda ha marcado 4.500 euros como máximo permitido para la deducción de primas de seguros.

Contratos mercantiles

Las partidas asociadas a la fianza de alquiler, el traspaso del local, la compra-venta de un vehículo de segunda mano para tu negocio o las escrituras de constitución de la sociedad, por poner algunos ejemplos, son también operaciones mercantiles deducibles sin factura. Eso sí, deberás adjuntar, además del recibo, el contrato correspondiente.

Salarios y seguros sociales

En el caso de que cuentes con trabajadores en tu empresa, deberás deducir el pago de su salario y los seguros sociales (pagas extra, comisiones, seguro de vida, dietas, etc.), presentando una copia de la nómina (firmada por el empleado) o las transferencias satisfechas por la empresa.

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