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Deudas de autónomos aplazables

Deudas de autónomos: cuáles se pueden aplazar y cuáles no

Lectura: 3 min | 27 Sep 18

Ningún autónomo está a salvo de un imprevisto o de un mes bajo en facturación. Por eso debes saber que, si lo necesitas, puedes aplazar el abono a la Seguridad Social de prácticamente cualquier pago, aunque hay excepciones. Te explicamos las deudas de autónomos que no son aplazables, cuáles sí y cómo solicitarlo.

Unas cuentas saneadas y un negocio rentable son, sin duda, los anhelos de todo autónomo y Microempresa. Sin embargo, esta situación no es incompatible con un problema que puede afectar a cualquier trabajador por cuenta propia, independientemente del estado de su negocio: la falta de liquidez. Ésta puede ser endémica, cuando las cosas marchan mal; o puntual, por un imprevisto, sufrir impagos, el vencimiento de varias deudas al mismo tiempo, una inversión o, en definitiva, un mes más flojo de lo habitual.

Ante una situación de deudas de autónomos pueden decantarse por dos alternativas: buscar financiación o acogerse al aplazamiento o fraccionamiento de los pagos que sean posibles.

En este punto es importante saber que puedes retrasar el abono a la Seguridad Social de prácticamente cualquier pago. Este hecho dará un  respiro a tus finanzas, aunque debes tener cuidado puesto que existen excepciones. Es importante que las conozcas para poder calcular perfectamente la capacidad de tu tesorería y evitar contratiempos en forma de sanción que no harán sino empeorar tu situación.

Deudas de autónomos: ¿quién puede aplazar la deuda y qué plazos tiene?

Cualquier autónomo puede aplazar su deuda con la Seguridad Social, tanto aquellos que tributan como personas físicas como aquellos que tributan por el impuesto de sociedades.

Partiendo de la base antes comentada de que casi todas las deudas con la Seguridad Social – ya sean recargos o cotizaciones sociales (por ejemplo, la cuota) – son aplazables, podrás solicitar la mora desde el preciso instante en que el plazo de pago reglamentario haya expirado. A partir de ese momento:

  • Se abre un período de recaudación voluntaria, que deberás aprovechar para solicitar el aplazamiento. Siempre antes de que comience el procedimiento legal.
  • En el caso de no satisfacer la deuda, se establece un período ejecutivo, en el que ya puede tener lugar un embargo de bienes. Existe un matiz en este punto, pues hasta que el deudor no reciba la comunicación de la Seguridad Social sobre el comienzo del embargo, todavía podrá solicitar la moratoria.

Si has solicitado el aplazamiento en tiempo, la Seguridad Social podrá tardar hasta 3 meses en confirmarte si aprueban tu solicitud o no.

Si la respuesta es afirmativa, la Administración considerará que estás al corriente de los pagos obligados, por lo que no deberías tener ningún problema para pedir un crédito o una subvención.

El siguiente paso es saber qué plazo tendrás entonces para solventar la deuda: éste puede ir hasta los 5 años, si bien será la propia Seguridad Social la que fijará las cuotas y las fechas de ingreso -puedes adelantar pagos si dispones de liquidez más adelante-.

Otra cuestión frecuente en todos aquellos que están pensando en pedir una moratoria de sus deudas son los recargos a los que deberán hacer frente. Desde este año, con la aprobación de la nueva Ley de Autónomos, estos van del 10 al 35%.

A modo de anotación, el caso del pago anual del IRPF contempla únicamente dos pagos fraccionados y tiene sus propios plazos, al igual que el IVA.

¿Qué deudas no pueden aplazar los autónomos?

Como indicábamos anteriormente, existen algunas excepciones que se tipifican como deuda inaplazable. Concretamente son dos las deudas de autónomos que no se pueden aplazar:

  • Cuotas por accidentes o enfermedades laborales
  • La “cuota obrera”, esto es, lo que pagas si tienes trabajadores a tu cargo y que corresponde a la parte de sus nóminas destinada a la Seguridad Social.

¿Cómo pueden los autónomos aplazar sus deudas?

Existen dos maneras de hacerlo: o bien acudiendo a la oficina de la Seguridad Social de tu provincia, o a través de la Sede Electrónica de la Administración, siempre y cuando dispongas del certificado digital. En ambos casos, el autónomo deberá presentar la siguiente documentación:

  • Modelo de solicitud.
  • Documento de reconocimiento de la deuda.
  • Certificación de la liquidación de la deuda inaplazable.
  • Causas por las que solicita aplazamiento.
  • Plan de amortización: calendario con las fechas en las que tienes pensado solventar la deuda -la Administración puede desestimar dicho calendario y proponerte otro alternativo al que tendrás que acogerte de manera obligatoria-.

Las deudas iguales o inferiores a 30.000 euros se aprobarán de manera automática por la Seguridad Social. En el caso de que sea superior a esa cantidad, será necesario un aval bancario o alguna garantía, ya sea una hipoteca, un seguro de caución o una fianza.

Como ves, el aplazamiento es un proceso totalmente regulado, flexible y relativamente sencillo, por lo que si arrecian los problemas de liquidez, una moratoria es una solución a tener en cuenta.

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