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estrategia Cloud

Cómo poner en marcha una estrategia Cloud en tu empresa

Lectura: 5 min | 12 Jul 18

Cloud Computing se ha configurado como la infraestructura clave sobre la que se asienta la Transformación Digital de las grandes empresas. Sin embargo, no todas tienen en cuenta qué solución o servicio es el más idóneo para sus objetivos, necesidades y tipología de datos. Te mostramos qué factores debes contemplar antes de establecer una estrategia Cloud para tu empresa.

En un entorno empresarial cada vez más interconectado, donde el acceso y la utilización de la tecnología marcan la diferencia a nivel operacional, competitivo y de negocio, Cloud Computing se ha convertido en la infraestructura clave sobre la que se asienta la Transformación Digital de las compañías. Es, actualmente, la infraestructura base sobre la que se implantan y desarrollan otras tecnologías como el Big Data, la Inteligencia Artificial, la Analítica o el Deep Learning.

Si bien existen diversos estudios y estadísticas que inciden en la adopción masiva del Cloud por parte de las grandes empresas, lo cierto es que esta implantación no siempre es sinónimo de éxito, por varias razones: no todas las empresas son iguales ni tienen las mismas necesidades. Quizás tampoco hayan planteado bien la estrategia de migración de sus activos, o no han escogido correctamente el servicio que mejor se adapta a sus requerimientos y objetivos.

Escalabilidad, ahorro, inmediatez y seguridad

Como comentábamos previamente, la nube es hoy en día una realidad en muchas corporaciones. Principalmente, por las ventajas que supone para los procesos empresariales:

  • Coste en función del consumo: los costes son mucho menores que los asociados a instalar soluciones de software y hardware para el almacenamiento de datos en la infraestructura propia de la empresa. En este sentido, concebimos la nube dentro de un modelo aaS – as a Service -, un modelo en el que las empresas se benefician de la solución de un proveedor Cloud al que pagan exclusivamente por su uso, con el ahorro que eso conlleva. A nivel interno, los usuarios se conectan normalmente a través de Internet a la nube, pero la infraestructura se ubica en el centro de datos del proveedor. El cual, garantiza la accesibilidad, soporte, mantenimiento y seguridad de la información.
  • Inmediatez y agilidad: vinculado a la anterior, una infraestructura propia supone meses de desarrollo, instalación, pruebas e implementación hasta que es productiva. En un modelo IaaS (Infraestructura como Servicio), la infraestructura ya está creada, por lo que los tiempos de implantación y posterior utilización se reducen. El acceso es más rápido y la flexibilidad, mucho mayor.
  • Escalabilidad: si necesitas más recursos para tu actividad (datos, espacio, usuarios…), se aumenta el servicio sin comprometer el correcto funcionamiento del sistema ni desarrollos futuros.
  • Simplificación para la toma de decisiones: los datos son gestionados por profesionales del tratamiento y procesamiento de información. A partir de ahí, con una capa de analítica y la aplicación de otras tecnologías (Deep Learning, IA, Big Data, etc.) es mucho más sencillo extraer valor de la información y para poderse centrar en la toma de decisiones de negocio.
  • Movilidad y productividad: el acceso a los datos está garantizado desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde cualquier dispositivo. Esto redunda directamente en un incremento de la productividad y un entorno de trabajo más ágil y competitivo.
  • Seguridad: mediante soluciones de Cloud privada o híbrida, los niveles de seguridad de los datos se incrementan con respecto a una infraestructura propia.

¿Qué es necesario para implantar una estrategia Cloud

A la hora de adoptar una estrategia Cloud, es fundamental un planteamiento previo detallado cuyo objetivo será el de dar con la solución perfecta para las necesidades empresariales:

  1. Definición de necesidades y objetivos

Para Julio Prats, Director de Producto y Servicios para Empresas de Vodafone, “lo primero que tenemos que tener en cuenta es para qué queremos el Cloud”. Algunos aspectos que debes plantearte en esta fase son:

  • Con qué cantidad de datos cuenta tu empresa
  • Qué grado de tratamiento requieren
  • La disponibilidad de los mismos que precisas
  • Los servicios o aplicaciones complementarias al Cloud que facilitarán la toma de decisiones en tu empresa: IoT, aplicaciones verticales (Retail, e-Health, Flotas, Turismo, Educación…), Analítica, predicción de consumo, servicio de voz, etc.
  • El nivel de criticidad y seguridad de tus datos
  • Qué nivel de servicios de soporte se requiere por parte del proveedor Cloud
  1. Elección de la tipología de Cloud

Se trata de un paso crítico para alcanzar el éxito en una estrategia Cloud. Dependiendo de las respuestas obtenidas en el punto 1, la solución idónea para tu empresa será una u otra:

  • Cloud privada: el acceso a los datos es exclusivo para la empresa. En este sentido, Vodafone ofrece una solución segura, fiable y escalable de Cloud Privada interconectada a través de su red global, permitiendo acceder a las aplicaciones desde cualquier parte del mundo. La seguridad, capacidad de personalización y rendimiento de la solución son requisitos críticos en este tipo de aplicaciones de cliente.
  • Cloud pública: los datos están ubicados en servidores externos en infraestructuras compartidas con otros muchos clientes. Por consiguiente, son terceros los que controlan la información y proveen los servicios finales. Normalmente utilizados en aplicaciones con bajos niveles de personalización y en entornos en los que la seguridad o la cercanía de los servidores de datos no es un requisito crítico.
  • Cloud híbrida: solución mixta entre la privada y la pública. Dependiendo de la tarea o la actividad, el servicio de nube privada se puede complementar con uno público. Vodafone dispone de una solución híbrida vía Cloud Connect que proporciona conexiones privadas a diferentes nubes públicas para clientes con arquitecturas multi-cloud que requieran lo mejor de los dos mundos.

Para Julio Prats, si los requisitos de cantidad de datos, seguridad y criticidad o disponibilidad son elevados, “necesitamos una Cloud privada. Si no son tan exigentes, en un esquema de Cloud Pública, de una forma más estándar, sin tanta personalización y sin tantos requisitos de seguridad, podemos dar un servicio de una forma muy ágil”.

A modo de ejemplo ilustrativo, para las empresas del sector audiovisual es recomendable utilizar una solución de Cloud Privada. Su activo principal es el archivo digital, para el que requieren los mayores niveles de seguridad y unos tiempos de acceso – latencias – muy reducidos. Necesitan además, una disponibilidad muy alta y tener una redundancia activo a activo que asegure que, en cualquier momento, podrán acceder a la información. También precisan subir vídeos de una manera ágil y rápida e incrementar el volumen de ese archivo digital de una forma muy flexible.

  1. Selección de proveedor Cloud

Por último, una vez detectadas las necesidades, los objetivos o retos y la solución más adecuada, es el momento de tomar una decisión acerca del proveedor del servicio Cloud.

Y en este punto, “los operadores de telecomunicaciones cada vez van a ser más relevantes en el mundo Cloud, porque es la infraestructura sobre la que se van a sustentar todas las comunicaciones del cliente y las aplicaciones que sobre estas comunicaciones se van a poder desarrollar”, concluye Julio Prats.

Vodafone apuesta decididamente por la nube con un catálogo de Cloud & Hosting compuesto por productos de computación, almacenamiento, ubicación de equipos, seguridad y servicios profesionales de asesoramiento y soporte.

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