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Cómo saber si tu proyecto digital apunta al éxito y cómo reorientarlo si no

Lectura: 5 min | 24 Abr 18

Autor: Ernesto del Valle

Es duro reconocerlo, pero existen unas pautas muy claras que se repiten y que llevan al fracaso un proyecto digital. También podemos identificar ciertos patrones recurrentes en las nuevas empresas que alcanzan el éxito. ¿Te gustaría conocer esas claves? Si el diagnóstico para un proyecto no es favorable, ¿hay remedio? En este post hablaremos de todo ello.

¿Cómo llegan los expertos en emprendimiento de un proyecto digital a detectar “patrones de éxito”?

Los patrones de éxito (y los de fracaso) se detectan fácilmente si has observado el suficiente número de casos. En realidad, basta con establecer sencillas relaciones causa-efecto, poniendo la lupa en el lugar correcto en torno a un proyecto digital. La mayoría de los proyectos digitales que fracasan tienen problemas relacionados con estos aspectos:

A continuación vamos a repasar estos puntos, explicando con detalle todos los conceptos.

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El usuario en el centro de todo

Cuando presentan sus negocios digitales muchos emprendedores no hablan de personas, sino de ideas. Ponen el foco sobre sí mismos y sus creaciones. A ojos de un experto en emprendimiento esto es un mal síntoma.

De hecho, lo que hace verdaderamente atractivo a un modelo de negocio no es la mera descripción de un producto o servicio, sino su capacidad para describir un proceso. Es un “viaje” que involucra aspectos como estos:

  • Qué necesidades de personas reales se van a satisfacer.
  • Quiénes son esas personas, cómo son, dónde están, y cómo se va a llegar hasta ellas.
  • Cómo y por qué van a comprar estas personas el producto.
  • Qué personas (profesionales) aportarán el talento necesario para gestionar el modelo.

Sí: personas, personas, personas.

Las personas son más importantes que los productos. Las personas dan sentido a los productos. Todo esto parece obvio, pero cuando acariciamos “nuestra idea” todo lo demás se desvanece y nos convertimos en un emprendedor Gollum: “Mi idea, mi tesoro”.

Recuerda que los proyectos que apuntan al éxito suelen estar centrados en personas, no en ideas (por brillantes que estas sean). Basta con escuchar cinco minutos a un emprendedor que habla de su proyecto para saber dónde ha puesto el foco. ¿Dónde lo pones tú?

“Producto” no es igual a “plan de negocio”

Muchos emprendedores de éxito de un proyecto digital suelen repetir esta popular afirmación que probablemente has oído antes: “Lo más importante no es lo que vendes sino cómo lo vendes”. Es una frase deliberadamente radical, exagerada, para hacer pensar, pero esencialmente cierta.

Todos los días fracasan empresas con buenos productos que no han sabido vender. Miles de buenas ideas se van por el desagüe porque sus promotores creyeron que con crear un buen producto era suficiente; pero nunca lo es.

Responde a esta pregunta: ¿Eres capaz de describir con todo detalle, de manera obsesiva, con precisión quirúrgica, cómo se va a enterar tu target de que existes? ¿Cómo va a entender tu audiencia tu propuesta de valor? ¿Cómo vas a conseguir ventas?

Suponer que un producto digital “es tan bueno y tan innovador que se correrá la voz” o que “se hará viral” no es profesional (ni serio). Tampoco sirve responder “voy a hacer campañas de marketing digital”. Claro, pero ¿qué campañas? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué importe? ¿Con qué objetivos? ¿En qué plazo?

Cuando un emprendedor solo es capaz de detalles concretos sobre cuestiones relativas al producto (diseño, producción, etc.), su proyecto digital está cojo. Es un mal síntoma típico. Recuerda que tu principal misión como emprendedor es diseñar un modelo de negocio. ¿Tienes un modelo de negocio o solo tienes “productos”?

Propuesta de valor diferencial

Supongo que has oído hablar del concepto elevator pitch. Imagina que coincides en un ascensor con una persona muy sabia e influyente que te puede ayudar con tu negocio y quieres explicarle en qué consiste tu proyecto digital antes de llegar al tercer piso. ¿Podrías hacerlo? ¿Eres capaz de describir en una frase o dos qué valor diferencial aporta tu negocio a la sociedad de manera que cualquiera lo pueda entender?

Muchos emprendedores no son capaces si no lo han preparado antes. Simplemente no lo habían pensado y no tienen un relato construido. Otros “creen” que son capaces, pero se limitan a describir lo que hacen sin más. No explican qué valor aportan ni en qué son diferentes y se apoyan en coletillas inespecíficas como “es mejor” o lugares comunes como “buena relación calidad-precio”.

Respóndete a ti mismo estas preguntas:

  • ¿Qué valor aporta mi negocio a mis clientes?
  • ¿En qué aspectos concretos y perceptibles por los clientes es mi oferta diferente a las soluciones que ya existen?

¿Eres capaz de resumir tu respuesta en una frase o dos? La ausencia de propuesta de valor diferencial es un síntoma claro de proyecto con malas perspectivas.

Sueldo o beneficio

Si tu proyecto digital requiere para su supervivencia dar beneficios desde el primer día (o en pocos meses, lo que viene a ser lo mismo), estás en un grupo de riesgo. Salvo que encuentres un inversor dispuesto a pagarte un sueldo con su dinero sin dar beneficios (improbable), para montar una empresa y recoger sus frutos debes estar preparado para no tener ingresos durante mucho tiempo.

¿Alternativas? ¡Por supuesto que las hay! Muchos emprendedores consiguen vivir de su trabajo en poco tiempo con modelos de mercado laboral basados en la prestación de servicios profesionales sin costes estructurales. Ejemplo: diseñador que se hace autónomo, monta un pequeño estudio en su casa y construye una sólida marca personal en la Red. Pero no confundamos los términos. No es lo mismo “empresa” que “autoempleo”.

Talento escaso… o duplicado

Como hemos visto, muchos emprendedores tienen ideas muy concretas sobre lo que quieren hacer y previsiones muy difusas sobre cómo lo van a hacer. La causa más habitual está en que un negocio involucra muchos aspectos que no tienen nada que ver con la (verdadera) profesión del emprendedor. Esos espacios en blanco deben rellenarse con ayuda de expertos, consultores, socios…

Los proyectos que fracasan por problemas relacionados con el talento suelen presentar una o varias características como estas:

 1. Los promotores carecen por completo de competencias digitales y confían en que un empleado o proveedor externo resolverá todos los problemas técnicos.

Piensa en esto: no puedes pilotar algo que no entiendes; una cosa es delegar y otra convertirte en pasajero de tu propio barco. ¿Estás de acuerdo? Si no tienes competencias digitales pero aún así te sientes con fuerzas para montar un negocio digital, tienes dos soluciones:

2. Los promotores solo tienen competencias digitales

A menudo, técnicos del mundo digital se lanzan a emprender sin contar con el talento necesario para cubrir otras áreas esenciales. La solución está en la formación. Como mínimo, deberías plantearte adquirir sólidos conocimientos de marketing.

3. Los promotores tienen talentos duplicados en lugar de complementarios

Los proyectos que cuentan desde el principio con talentos complementarios tienden a tener éxito. Mira este ejemplo: Un socio experto en vender y otro socio experto en producir forman un tándem muy poderoso. ¡Y hablamos de solo dos personas! En cambio, tres socios expertos en producto que no tienen ni idea de desarrollo de negocio ni de marketing, tendrán problemas.

Por desgracia, cada vez surgen más proyectos cimentados en la acumulación de talento “duplicado” en lugar de talento “complementario”. No cometas ese error.

Conclusión: estar “en la carrera”

Nada está garantizado en el mundo de los negocios (¡y menos aún en un proyecto digital!), pero hay algunas cosas que debemos hacer para estar seguros, al menos, de que tenemos el vehículo necesario para “estar en la carrera”. A partir de ahí, el éxito es posible.

Espero que este artículo te haya ayudado a entender algunos conceptos esenciales para no fallar en lo que falla la mayoría. Si te ha sido útil, no dudes en usar los botones sociales para compartirlo. ¡Gracias por leer hasta aquí! Nos vemos en el próximo artículo.

Ernesto del Valle

Autor

Ernesto del Valle

Consultor en marketing y comunicación digital, emprendedor, profesor universitario y blogger. Ha participado en numerosos proyectos digitales como la División de eCommerce del Grupo Planeta. En la actualidad es DIRCOM de Global e-Accelerator, UX & Digital Marketing Professor, profesor homologado en la EOI y miembro del Consejo Internacional de Expertos de Womenalia.

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