[wpdreams_ajaxsearchlite]
Calcular el stock de tu empresa en vacaciones

10 consejos para adaptar tu stock a las vacaciones

Lectura: 5 min | 28 Jun 18

Estamos ya plenamente inmersos en los, ansiados para unos y temidos para otros, períodos vacacionales. Mientras algunos negocios se preparan para su temporada alta, otros verán cómo la época estival se traduce en una desaceleración de las ventas.

En ambos casos, las empresas comparten una necesidad: adaptar su stock a las fluctuaciones de la demanda. Te ayudamos con los mejores consejos para adaptar tu stock a las vacaciones. Los meses de verano son meses de contrastes, y no precisamente estamos hablando de las temperaturas. Para muchas empresas son los períodos de mayor demanda y facturación; mientas que para otras, el volumen de negocio se comporta de manera inversamente proporcional: baja la actividad y se reducen las ventas.

Independientemente de en qué situación se encuentre tu negocio, tienes algo en común con el resto de las empresas: has de adaptar tu stock a la situación, incrementándolo para maximizar los beneficios de la temporada alta o reduciéndolo para paliar en la medida de lo posible la desaceleración de las ventas y aspirar a mantener la rentabilidad en temporada baja.

Por esto, vamos a analizar ambas situaciones y a darte algunos consejos para ajustar tus pedidos.

Temporada baja o cómo mantener la rentabilidad

Sin llegar a situaciones de estacionalidad extrema como el caso de una escuela de esquí o de un negocio de turrones, aquellas empresas que no se dedican de manera directa o indirecta al turismo o la hostelería ven cómo en julio, pero sobre todo en agosto, muchos clientes abandonan las ciudades para tomarse un merecido descanso. Lo mismo sucede con otras empresas, proveedores o clientes, que reducen su actividad o incluso llegan a cerrar durante un tiempo. Quieras o no, acabarás viéndote afectado aunque decidas renunciar a tus vacaciones.

Si optas por mantener la “persiana” abierta, la táctica debe consistir en tratar de acumular el menor excedente posible. Estas son algunas recomendaciones para conseguirlo:

stock_empresa_temporada_baja

  • Encontrar oportunidades en otras empresas: imagina que, por tu experiencia en años previos, sabes que tienes más excedente del que puedes dar salida en estos meses. ¿Por qué no “compartir” o vender parte de tu stock de productos a otros negocios coyunturales? Si tienes claro que los vas a acabar perdiendo y acumulando, trata de, al menos, recuperar una parte de la inversión con la venta de estos productos a otros negocios a precios ventajosos. Quizá no consigas recuperar el 100%, pero sí compensar con los márgenes de las ganancias por venta y mantener la rentabilidad.
  • Mira al pasado para predecir futuro: la experiencia es un grado, también en el mundo de los negocios. Por eso, a fin de ajustar tu inventario a los meses de verano, analiza cómo fueron estos en ejercicios pasados. Seguro que te da pistas para estimar la demanda. Eso sí, has de tener en cuenta cómo se ha comportado la economía ese año, pues puede ser un elemento diferenciador con respecto a otros períodos. ¿Ha crecido el consumo? ¿El nivel de los precios se ha mantenido? ¿O ha aumentado? Estos factores deben formar parte de tu análisis, así como la posible inversión publicitaria, las tendencias del mercado o la tasa de crecimiento de tus ventas de este año.
  • Reduce tu stock de seguridad: piénsalo durante un momento. ¿Realmente necesitas el mismo volumen de stock de seguridad que en el resto del año? Seguramente no. Por eso, ajusta tu inventario antes de que lleguen los meses de verano a la expectativa de clientes y ahórrate excesos de stock. Somos partidarios de contar siempre con un stock de seguridad para garantizar el mejor servicio, pero también de modularlo para los períodos de menor negocio. Eso sí, siempre has de tener en cuenta aquellas ventas que tengas garantizadas por contrato y que, bajo ningún concepto, debes desatender.
  • Adopta el método FIFO de gestión de inventario: o, lo que es lo mismo, “First-In, First-Out”, las primeras existencias que han entrado en tu almacén son las primeras que deberán salir. De este modo, evitarás que aquellos productos con fecha de caducidad más cercana puedan echarse a perder. También pon en el mercado los artículos que suelan desgastarse más, bien por su envase o por sus características. Conseguirás evitar pérdidas y deterioros y reducir costes de almacenamiento. 
  • Valora el dropshipping: de acuerdo, puede no ser una opción para todos los negocios. Pero si es el caso del tuyo y tienes la posibilidad de externalizar la gestión y almacenamiento del inventario a un tercero, es una alternativa más que valorable para los meses de menor actividad. Quién sabe, quizá te vaya tan bien que pienses en externalizar tu stock de forma permanente.

Temporada alta: En busca de la máxima rentabilidad

En una situación radicalmente opuesta se encuentran aquellas empresas para las que julio y agosto son los meses fuertes de facturación. Mientras que para aquellos negocios que viven su temporada baja con el miedo a encontrarse con un almacén repleto, la situación contraria – un almacén vacío – es la pesadilla para cualquier gerente o director de una empresa en temporada alta, quien puede ver cómo por una mala previsión de stock sus ganancias se reducen drásticamente.

Como en el caso de las empresas que pierden clientes en verano, echar la vista atrás también ayudará a estimar la cantidad de productos necesarios para afrontar la temporada alta. Además de ello, estas son otras recomendaciones:

stock_empresa_temporada_alta

  • La previsión, tu mejor aliado: recuerda que algunos de tus proveedores quizá disfruten de vacaciones, por lo que no dejes tus pedidos para el último momento y ponte en contacto antes con ellos. Explícales tus necesidades y conoce con tiempo si podrás contar con su aprovisionamiento o debes buscar otras alternativas.
  • Negocia con tus proveedores: no esperes. Antes de que dé comienzo la temporada alta es el mejor momento para establecer una negociación con tus proveedores y contar con un mayor margen y poder negociador. El mes previo al comienzo de la misma es aquél en el que puedes conseguir los mejores precios y, por consiguiente, abaratar costes.
  • Inventarios de previsión y estacionales o de reserva. Son diferentes estrategias de inventario. El de previsión o estacional consiste en acumular durante la temporada baja los excedentes necesarios para la temporada alta, de este modo es prácticamente seguro que el coste será menor. No olvides el inventario de reserva, para no quedarte sin producto en situaciones en las que se produzcan paros de producción o incrementos inesperados de la demanda.
  • Realiza un plan de contingencia: ¿qué ocurre si tus ventas aumentan de manera inesperada por encima de tus previsiones? ¿Y si no hay suficiente espacio en tu almacén? Por no hablar de que tu proveedor se quede sin el producto que más demandan tus clientes o de que haya algún error en el inventario… ¿Sabes cómo vas a solucionar todos estos problemas? Te recomendamos que realices un plan de contingencia para que no te pille por sorpresa.
  • Define qué productos son prioritarios: en estos meses donde la demanda de tus productos será muy alta, necesitas tener claro cuáles son aquellos artículos que vale la pena aumentar en el inventario para asegurarte que siempre lo tendrás en stock (y cuyos precios podrás negociar más al ser pedidos mayores); y cuáles son importantes pero, o son fáciles de reponer o no son tan prioritarios para el correcto funcionamiento del servicio.

Como sabes, las fluctuaciones de la demanda afectan a prácticamente cualquier empresa, en mayor o menor medida, por lo que la planificación y la estrategia juegan un papel protagonista para maximizar o minimizar su impacto.

Suscríbete a nuestra Newsletter y recibe los artículos en tu email.